En unos pocos años Ubuntu se ha convertido en una de las distribuciones de GNU/Linux más usadas, creciendo en usuarios increíblemente rápido. En parte por la campaña de marketing hecha por Canonical, o quizás porque era lo que muchos usuarios esperábamos (una Debian más sencilla de configurar y con versiones de software más modernas).

Pero conforme su comunidad iba en aumento también lo hicieron las criticas sobre Ubuntu, especialmente por usuarios de Debian, que consideran Ubuntu un sucedáneo para usuarios novatos. ¿cuánto hay de realidad en esto?

Hace unos días decidí sustituir en mi portátil Ubuntu 8.10 por Debian Lenny, para ver por mí mismo las diferencias entre ambas distribuciones y sobretodo para ver cuanto se había modernizado Debian desde la última vez que la había instalado. Tras probarla a fondo he hecho esta pequeña comparativa:

Ubuntu: Es una distribución para todos lo públicos creada por la empresa Canonical y basada en Debian. No solo está diseñada para ser instalada de forma sencilla y configurar automáticamente todo el hardware, sino que al estar basada en Debian es capaz de complacer también a usuarios expertos.

Ventajas de Ubuntu 8.10:

  • Es muy sencilla de instalar.
  • Configura automáticamente casi todo el hardware.
  • Trae versiones muy modernas del software.
  • Tiene una comunidad muy activa de usuarios, lo que facilita buscar soluciones a problemas concretos.
  • Guarda en su interior la potencia y flexibilidad de Debian.
  • Tiene soporte comercial por parte de Canonical, lo que puede ser interesante para empresas.

Desventajas de Ubuntu 8.10:

  • Al igual que otras distribuciones modernas, se está volviendo más lenta con cada nueva versión.
  • No tiene ninguna versión diseñada para entornos que requieran una estabilidad extrema.
  • Su política de actualizaciones deja mucho que desear, pues salen versiones cada 6 meses pero entre ellas no son totalmente compatibles, actualizar una 8.04 a una 8.10, por ejemplo, puede dejarte sin sistema operativo.

Debian: Es una de las primeras distribuciones de GNU/Linux que existieron (nació en 1993) y es mantenida totalmente por su comunidad de usuarios. Su calidad está fuera de toda duda, es una de las distribuciones mejor valoradas por los linuxeros expertos y su rama estable es una de las más usadas en servidores que requieran una estabilidad a prueba de bombas. Además, mantiene a la vez 3 ramas (estable, en pruebas e inestable) permitiendo escoger a sus usuarios entre estabilidad o versiones más modernas.

Ventajas de Debian Lenny:

  • Me ha sorprendido lo rápida que sigue siendo, no solo arranca más rápido que Ubuntu sino que se nota más fluida.
  • A pesar de que Lenny pertenece a la rama “en pruebas” es muy estable, más que Ubuntu que usa paquetes de la rama “inestable”.
  • Su política de actualizaciones es muy sólida. Por lo que no tendremos que reinstalar Debian cada 6 meses para mantenerla totalmente actualizada, incluso podríamos estar años con la misma instalación.
  • Tiene una comunidad enorme de usuarios.

Desventajas de Debian Lenny:

  • Su instalación se ha simplificado mucho en las últimas versiones, aunque aún tiene cosas por mejorar.
  • No configura automáticamente todo el hardware durante la instalación, obligándonos a hacerlo posteriormente a mano.
  • No tiene soporte comercial, que puede ser un requisito para algunas empresas.
  • Incluso en la rama inestable hay versiones algo más antiguas del software que en Ubuntu, lo cual es una desventaja pero también significa que el software se prueba durante más tiempo.

Resumiendo, si tienes poca experiencia con Linux o no te gusta dedicar mucho tiempo a instalar un sistema operativo, seguramente prefieras Ubuntu. Si en cambio quieres un sistema operativo rápido y estable que no necesite ser reinstalado en mucho tiempo, aun a costa de configurar al principio parte del hardware y el software a mano, preferirás Debian.